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Una semanaaa! ♥ // 11:52 UNA SEMANA!! #HP7Premiere // 11:50 LOS AMOOO ♥ Gracias por llenar de magia mi infancia! Broken~ Part 2 // 19:08 Seguía lloviendo cuando Anto y Yami llegaron a la casa. Berry las salio a recibir moviendo la cola y pegando ladridos. - Hola Berry! - Saludó Anto mientras le acariciaba la cabeza. - Ara me podes ayudar con estas bolsas? - preguntó Yami, me señalaba aquellas bolsas blancas que se encontraban en el piso. - Claro, por supuesto! - le conteste y fui a tomarlas. - Has tomado los recados de la contestadora Ara? - pregunto la voz de Anto que provenía desde el living. - Si, les deje anotados sus recados en la hoja...- le conteste dejando las bolas en la cocina. Yami entró a la habitación y comenzó a sacar lo que había dentro de ellas. - Tendremos una fiesta? - le pregunte observando los productos que iba sacando de a uno. - Lo que se dice fiesta, no... pero una pequeña reunión, si...-Es por tu bienvenida... Ya sabes, Dougie y Harry siempre encuentran la excusa perfecta para celebrar...- sonrió y se encogió de hombros. - Si, es verdad... igual yo no quería nada... no pensaba hacer nada..- aporte apoyándome en la mesada. En eso Anto entraba a la cocina y se dirigía hacia la heladera. Tomó una botellita de gaseosa y se la empinó. - Hay vasos, lo sabes...- le reprochó Yami. Anto hizo como que no le importaba. Yo lancé una risita. El timbre sonó y fue Anto quien atendió, era Candy trayendo un par de vinos para la noche. Eso me hizo dar cuenta que estaban preparando mi bienvenida desde hacia varios días atrás. La tarde pasó lenta y perezosa. Candy se tuvo que ir enseguida, nos avisó de que ella y Tom llegaría a la pequeña reunión pasada las diez, porque tenían otras cosas. Íbamos a ser nosotros 7 simplemente. No necesitábamos a nadie mas... A eso de las ocho y media fui a bañarme, las demás lo harían también en cuanto terminaran de ordenar las pequeñas cosas que habían quedado sin arreglar. Estaba por entrar al baño cuando Yami me intercepto. - Ara, puedo hablar un momento con vos?...- me pregunto mientras se acercaba. - Si, por supuesto...Paso algo? - le pregunte. - No, no paso nada... Pero quería hablarte de algo que todavía te resulta medio incomodo...- cambio la expresión en cuanto vio mi rostro tenso. - Mira... El realmente lo siente como bien sabes, no... - No tienes porque disculparte por el...- la interrumpí. - Dejame terminar, por favor...- exclamo pidiendo atención. - No fue su intención todo esto, sabes que todos los hombres son tentados por aquellas lanzadas... sin siquiera importarles si están de novios o casados. El se arrepintió y mucho. También esta dolido y siente una culpa tremenda, yo entiendo que tu la llevas peor... Pero ya que no atiendes sus llamados, la única opción que tenia era que yo te dijera. Yo había quedado sin habla y atónita, asentí por mera inconsciencia. - Ara...- dijo en un murmullo. - Que?...- le conteste luego de salir del trance. - El te ama...- Me quedé parada en la puerta sin saber que decir. Ella me brindó una media sonrisa y se fue. Eso me hacia sentir muy mal, porque en realidad los dos estábamos mal... pero con la ventaja que yo era la victima de aquella cruel e inconsciente infidelidad. Me encerré en el baño. La tina estaba bastante llena, me desnude y me metí. El agua estaba tibia, me acosté y me hundí antes incluso de llenar mis pulmones de oxigeno. Abrí los ojos, veía el techo del baño blanco y borroso. Las pequeñas burbujas de oxigeno explotaban al llegar a la superficie. Desde abajo del agua no oía nada, mas que mi propia respiración y el incansable latir de mi corazón. Estaba por primera vez, después de tantas semanas, tranquila algo que me decía que todo iba a salir bien, era cuestión de aguardar con paciencia lo que tuviera que venir. Luego de unos momentos el organismo comenzó a pedir con urgencia que le proporcionara oxigeno asi que me vi obligada a incorporarme. Ojala la vida fuera como la de debajo del agua, tibia, tranquila y placentera. No sé, ese era mi criterio. Pasaron 20' y creí que ya estaba lista. Me cubrí con la toalla. Salí al corredor, vi que estaba vacío asi que me mande al trote hasta mi habitación en donde iba a cambiarme. (Me iba a poner esto) Llegaron entonces Harry y Dougie a la casa a eso de las nueve y media. Yami (tenia puesto esto) y yo estábamos armando la mesa y Anto seguía en el baño arreglándose. Tocaron el timbre y fui a abrir. - Hola! - los saludé a ambos. - Ara! Tanto tiempo...- me saludo Dougie asombrado, suponía que no se esperaba verme ahí - no te esperaba acá... - Sorpresa! - exclamé sonriendo. Dougie rió. - Mi pequeña Fletch..- dijo Harry y me abrazó. - Mi fucking drumer...- lo saludé yo. Reímos ambos de nuestros comentaros, uno peor que el otro. - De que se ríen? - preguntó Yami. - De boludeces que nos decimos mutuamente...- le contestó Harry. Se acercó a su novia y le dio un beso. Yo miré hacia otro extremo para dejar que se saludaran. Dougie había desaparecido asi que supuse que había ido a buscar a Anto (tenia puesto esto) arriba. Me dirigí hacia la cocina para comenzar a traer las cosas al comedor. Yami no tardó en venir en mi ayuda. Faltaba solamente el pollo que se estaba horneando, pero lo sacaríamos cuando llegaran Tom y Candy (tenia puesto esto). Cuando estuvimos listos, nos sentamos en el comedor y comenzamos a picar todo lo que habíamos preparado con tanto esmero e imaginación. En un rincón de la mesa, había bocaditos en forma de triángulos rellenos con queso parmesano, nueces molidas y una hojita de albaca por encima, todo era invento de nosotras tres. Tal parecía que a Dougie y a Harry les encantaban, ya llevaban comiendo cuatro cada uno. A eso de las diez y cinco, Candy y Tom hicieron acto de presencia en nuestra cálida reunión. Traían con ellos unas tartas de frutas para el postre. Mi panza estaba que no daba para mas. Servimos el pollo y luego el postre, comí como pude una porción de tarta de frutillas y fue ahí cuando paré de engullir. - Anto, yo te tenía que decir algo...- le recordó Dougie. - Cierto, pero... ellos lo pueden saber? - preguntó ella. - Claro, porque no? Ellos también tienen que saberlo...- Todos nos quedamos en silencio y a Anto se le dibujo una gran sonrisa en el rostro. - Anto, compré una casa... te mudarías conmigo? - le preguntó, y Anto se ensombreció. No lo podía creer. - Si, claro.. por supuesto...- Se levanto de la silla fue y lo abrazó. Todos estábamos muy contentos. - Brindemos por ellos entonces...- dijo Tom y alzó su copa. Todos brindamos. La velada pasó tranquila y con momentos de mi y las chicas bailando desenfrenadamente. Si, como leen. Llevaba como el cuarto vaso de cerveza cuando la melancolía y el recuerdo volvieron a mi mente.Todos bailaban, y yo me encontraba sentada en el sofá con la mirada perdida. Salí del trance en cuanto el humo del cigarrillo que había dejado Harry en la mesa me volvió al momento. Les eché una mirada de reojo y vi que nadie me estaba mirando entonces lo tomé. Salí de la casa por la puerta trasera con el mayor sigilo posible. Me senté en el sillón que se encontraba en el medio del jardín trasero y allí me quedé bajo el frío rocío que caía. No tenía idea de que era lo que intentaba hacer con el cigarrillo que había robado de la mesa y que aun sostenía entre mis dedos. Ponerme a fumar? Caí en la cuenta que esa mierda no era lo mio... - Por qué estas sentada afuera con el frío que hace..?- me sorprendió su voz a mis espaldas. No levanté la vista ni siquiera para mirarlo. No tenía porque estar aquí. En cuanto se acercó me llevé el cigarrillo a la boca. - Soltá eso! Ara.. Que dem...?- Me quitó el cigarrillo de las manos y lo empujé. Me quedó mirando atónito sin saber que decir ni que hacer, observándome con esos saltones ojos a mitad de la noche. -Dejame en paz...- le espeté y por primera vez lo mi´re a los ojos después de tanto tiempo. - Estas ebria! Que... que te esta pasando? - me preguntó, lo estaba? - dejame que te lleve adentro. La cabeza me daba vueltas y sentía que estaba a punto de desmayarme. No entendía porqué razón hacia todos este tipo de teatro. Yo no era asi, yo no era de esas personas que por puro despecho hacían cosas incoherentes. Será que lo amaba demasiado? - No te necesito...- le contestaron mis labios en un murmullo. Había cerrado con lentitud los ojos y todo pareció en cámara lenta. Caí en sus brazos inconsciente y ya no oí ni sentí mas nada.
Be strong Demi! // 19:43 "Dear Demi, I love and support you no matter what." Be strong... everything will be fine, You'll see ...♥ Breathing ~ // 18:45 BREATHING Tomé otro sorbo de aquel café que me quemaba hasta el alma. Muy bien sabia yo que los cafés escoceses eran sumamente fuertes y amargos. Lo necesitaba, en estos momentos no me sentía de lo más agraciada como de costumbre. Miraba de forma melancólica a través de la ventana a mi derecha. El día, no ayudaba, estaba completamente gris y la luz del sol había decidido no aparecerse. Otra cosa que sabia era que en Escocia debía de suponerse un milagro tener un día de sol. Escocia era como yo, en este momento, amargada, fría, calculadora y gris. Supongo que nos llevaríamos bien así de entrada. En realidad yo no era así, algo me había llevado sin mi pleno consentimiento a este estado neutro del cual no podía salir. Yo era de esas personas que jamás mantenía el pensamiento en línea recta, eso hacía que meditara y eso fuera en vano. Me atraían temas laterales en los que me hundía hasta el cuello. Solía decir “claro que” en el comienzo de las frases y usaba otras muletillas por el estilo. No tengo interés en expresarme con estilo cuidado, salvo si era mi deber hacerlo, de hecho… pero a veces me costaba y era muy difícil para mi hacerlo. Quizás a veces soy contradictoria y apoyo con igual énfasis teorías opuestas. Lo que jamás cambiaré son mis gustos por los cielos al alcance de la mano y el hechizo en que me envuelven las caricias de lloviznas de otoño. ¿De que manera influyó mi infancia para llegar a ser lo que soy? No puedo responder. Me faltan algunos conocimientos para asociar algunos hechos aislados y transformarlos en una teoría que explique las razones de mi personalidad. Podría decir que soy una chica muy normal, con una familia normal y un destino a punto de comenzar. Ese era yo a mi punto de vista, lo que viera otra persona era otra cosa… Empañé con mi aliento el extremo del vidrio de la ventana y dibujé en ella una carita feliz. Era lo más patético que podía hacer, me reí como nunca. - Has sacado a la niña que hay en ti?- oí ante mi. Rubio, alto, bastante flaco a quien no le vendría mal un buen plato de sopa y claramente con su hoyuelo en la mejilla izquierda. Tom, mi hermano. - Eso creo…- respondí echando un suspiro casual, luego le sonreí. Me agradaba que en momentos como estos su acto de presencia fuera de gran ayuda – siéntate, por favor… - Gracias! – tomó asiento, mientras se sacaba la campera, la depositaba en la silla de al lado y me saludaba con un beso. - Tomaras algo? – le pregunté, señalando la taza ante mi. - Seguramente – busco con la mirada a algún mesero por ahí, pero no lo encontró – Ya vendrán… cuéntame, cuando llegaste? - Ayer por la tarde, llegué a casa de Yami y Anto a eso de las nueve de la noche…- hice una pausa y tomé un poco de café. Amargo – me estaban esperando con la cena lista, me incomodó un poco el hecho de llegar tarde y haberlas hecho esperarme, pero no estaba a mi alcance, no era mi culpa que el vuelo se hubiera atrasado. - Has hablado…- me miró cauteloso- tú sabes, has hablado con él? - No lo he hecho desde esa noche…- le contesté secamente y miré de soslayo hacia el exterior de la cafetería. El sabría muy bien que no quería tocar el tema al respecto. Estaba claro, era su amigo, pero también era el causante de la tristeza que sentía su hermana en ese instante. Así que, no insistió y cambio de tema. - Como has quedado en tu trabajo? – preguntó mientras le hacia señas a la mesera que justo cruzaba por ahí para que se acercara. - Me he tomado vacaciones, Phil creyó que era mejor, antes de que m volviera… loca o algo por el estilo…- le dije acariciando el borde de la taza. - Ya veo…- contestó el. - Supongo que en parte tenía razón, últimamente mandaba a cualquiera al carajo… - le conté riéndome de mi misma. El sonrío y su hoyuelo hizo acto de presencia.- pobre gente, no tiene la culpa de mi desequilibrio mental repentino. Ya sé porque Candy se enamoro de ti… - Y por qué, cuales son tus posibles conclusiones acerca de eso? – preguntó asombrado. - Por eso…- le hundí el índice en el lugar del hoyuelo. Lanzó una risita. - No se que le ven de lindo – se quejó, mientras la mesera depositaba su café en la mesa – Gracias… - No sé, es tierno…- me encogí de hombros. - De eso se debe su suponer...- nos reímos. Hablamos largo y tendido acerca de nuestra familia y las buenas nuevas, solo para acabarnos el café, quien Tom estaba muy de acuerdo conmigo acerca de lo amargo y fuerte que era aquel líquido negruzco que reposaba sobre nuestras tazas. A todo esto, no entendía porque la mesera no nos había reconocido. Se suponía que la gente se quedaba mirándonos como animales en exposición. Claro! Ustedes no saben… nuestro padre era el primer ministro de Inglaterra. Para colmo… Hablamos sobre como iba el en su trabajo, aparte de tocar en la banda del momento, McFly. Mi padre no estaba muy a gusto acerca de la ocupación de su hijo primogénito, pero que podía hacer él si sabía que eso lo ponía feliz. Mi madre era un pan de Dios, ella acompañaba a papá en todo. Mamá aparte de serlo para nosotros, lo era para distintas responsabilidades… ser madre, ser esposa, ser la cara que representaba a nuestra familia después de papá claro… mamá lo era todo para nosotros y para quien lo necesitase. La banda se había tomado algunas semanas, para organizar su próxima gira por Sudamérica. L a semana pasada habían salido los cuatro integrantes, contando a mi hermano, a tomar un par de tragos. Se habían encontrado con la Ex Miss Inglaterra, Georgia Horsley. La primera reacción de él, fue querer pasarla bien. No lo culpo, a partir de los 20 se vive la vida no? Siendo una estrella de rock contemporánea, ni hablar… Negué con la cabeza tratando de apartar y hacer desaparecer ese recuerdo torturador. Era masoquista potencialmente, lo admitía. - Estas bien? - preguntó mi hermano mirándome ceñudo. - Si, salvo que se me viene ese maldito recuerdo a la cabeza, como si fuera a torturarme...- le dije cerrando los ojos con fuerza y luego refregandomelos - juro que la va a pagar... - Sabes que el termina por embriagarse cuando salimos...-me interrumpió, no se si con la intención de defenderlo. La testosterona les pegaba fuerte a esta edad, tal parecía. - No el, ella por perra lanzada...- conteste con odio - Se muy bien que el se embriaga cada vez que sale con ustedes, pero no por eso tendría que haberlo hecho y no lo defiendas porque bien sabias que tendrías que haberlos detenido. - Lo siento...- se disculpó por enecima vez. Su rostro se tornó triste y me cargó mucha culpa verlo así. - No perdoname vos a mi... no debería haber sacado este tema, de verdad... no es tu culpa...no la llevas...- alcé los ojos hacia el techo - no lo puedo entender... No permití que las lagrimas protagonizaran este momento. No caería esta vez, no ante mi hermano, el espectador mas cercano. - Sé fuerte...- me pidió. - Lo seré...- le prometí. Le pagamos a la mesera y salimos al frio y triste día de Escocia. Me dio un fuerte abrazo, terminé por apoyar mi mentón en su hombro. Me hacia acordar hacia los tiempos de antes, en los que nos apoyábamos mutuamente. - Gracias Tom...- le agradecí separándome. - Cuando quieras Ara...- me contestó y sonrió. Después de todo, Tom debía irse porque Candy lo esperaba para almorzar. Asi que lo salude y emprendí camino de nuevo hacia la casa. Me había tomado unas pequeñas vacaciones para descansar la mente y descansar de él... Seguro se habrán cansado de preguntarse, quien carajo es él, no? Bueno, ese él se refería a Danny Jones, aquel castaño oscuro de pelo ondulado y ojos del color del cielo. Del cual me habia enamorado a mis 16 años cuando aun me encontraba en la secundaria. En realidad, los dos nos habíamos cegado el uno para el otro. A Tom le costó aceptar que su pequeñita sentía cosas por el chico que lo había acompañado desde sus comienzos ¿Qué mas podía hacer? Llevaba como 10 minutos caminando cuando sentí un fuerte trueno sobre mi cabeza. Me asuste de tal manera que quede petrificada en el lugar. Estaba claro que en cualquier momento comenzaría a lloviznar y las consecuencias eran que posiblemente llegara empapada a mi destino. Comencé a caminar mas rápido conforme mis piernas lo permitían. Pequeñas gotas comenzaron a golpearme el sobretodo (llevaba puesto esto), entonces me vi obligada a caminar casi al trote. Era una idiota por no haber traido siquiera un paraguas. A dos cuadras de la casa, las gotas caían ya pesadas y frías lo que provoco que tiritara de frio. Llegue a casa de Yami y Anto como pude, y supuse que estarían trabajando porque la casa estaba sola, cuando llame por sus nombres a cada una y nadie respondió, salvo Berry que vino a saludarme con lenguetasos en la mano. Deje el abrigo en el perchero de entrada y sacudí los pies mojados. Pasé del hall al living y el teléfono sonaba cada tanto con el acostumbrado 'pi', suponía en mis adentros que se trataban de recados. Asi que me decidí a tomarlos por mera voluntad y amabilidad. Había 3, de los cuales uno era de Harry y el otro de Dougie. Me senté en el sofá que se encontraba a un lado de la mesita en donde estaba depositado el teléfono. Agarre lápiz y papel, Berry subió al sofá y se hecho sobre mi regazo y allí se quedó. Entonces comenzé.... Harry se refería a Yami diciendo lo siguiente: " Amor, necesito que me avises si esta noche hacemos lo planeado, porque tengo que arreglar un par de cosas que se interponen con esto, me harías el favor? Te quiero.." Tierno. El siguiente era de Dougie: "Anto, cariño... En cuanto escuches este recado, podrías por favor llamarme... necesito decirte algo que espero te interese... Te amo!" Dulce. El tercero, fue el que me arrepentí de escuchar, debido a que se trataba de mi. Decía esto: "Yami o Anto... ehh.. soy Danny, en cuanto escuchen esto necesito que me llamen.... Supe que Ara decidió refugiarse con ustedes. La llamé pensando que me contestaría, pero estaba claro que no quería saber nada. Necesito que me ayuden a recuperarla o estoy de verdad acabado, Todavía no entiendo como fui capas de hacerle semejante cosa... Por favor, necesito hablar con ustedes". Apreté el lápiz contra el papel con furia, entonces fui ahí que decidí que no iba a pasárselo a mis amigas. Asi que lo borre y deje anotado los demás. Berry me miró con ojos tristes, y yo le acaricié la cabeza, después de todo... Me sentía mas sola que nunca, aun teniendo a Tom, Candy, Yami y Anto. "Making love until the dawn Now that every night I know
Can't live without her ...Foolish to let misery let fall apart in all ..Hoping to see her again .... " |
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