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WELCOME DEAR BLOG READER HOHOHO ! ~ 8D
Breathing ~ // 18:45



BREATHING





Tomé otro sorbo de aquel café que me quemaba hasta el alma. Muy bien sabia yo que los cafés escoceses eran sumamente fuertes y amargos. Lo necesitaba, en estos momentos no me sentía de lo más agraciada como de costumbre.

Miraba de forma melancólica a través de la ventana a mi derecha. El día, no ayudaba, estaba completamente gris y la luz del sol había decidido no aparecerse. Otra cosa que sabia era que en Escocia debía de suponerse un milagro tener un día de sol.
Escocia era como yo, en este momento, amargada, fría, calculadora y gris. Supongo que nos llevaríamos bien así de entrada.
En realidad yo no era así, algo me había llevado sin mi pleno consentimiento a este estado neutro del cual no podía salir. Yo era de esas personas que jamás mantenía el pensamiento en línea recta, eso hacía que meditara y eso fuera en vano. Me atraían temas laterales en los que me hundía hasta el cuello. Solía decir “claro que” en el comienzo de las frases y usaba otras muletillas por el estilo.
No tengo interés en expresarme con estilo cuidado, salvo si era mi deber hacerlo, de hecho… pero a veces me costaba y era muy difícil para mi hacerlo. Quizás a veces soy contradictoria y apoyo con igual énfasis teorías opuestas. Lo que jamás cambiaré son mis gustos por los cielos al alcance de la mano y el hechizo en que me envuelven las caricias de lloviznas de otoño.
¿De que manera influyó mi infancia para llegar a ser lo que soy? No puedo responder. Me faltan algunos conocimientos para asociar algunos hechos aislados y transformarlos en una teoría que explique las razones de mi personalidad. Podría decir que soy una chica muy normal, con una familia normal y un destino a punto de comenzar.
Ese era yo a mi punto de vista, lo que viera otra persona era otra cosa…
Empañé con mi aliento el extremo del vidrio de la ventana y dibujé en ella una carita feliz. Era lo más patético que podía hacer, me reí como nunca.
- Has sacado a la niña que hay en ti?- oí ante mi. 

Rubio, alto, bastante flaco a quien no le vendría mal un buen plato de sopa y claramente con su hoyuelo en la mejilla izquierda. Tom, mi hermano. 

- Eso creo…- respondí echando un suspiro casual, luego le sonreí. Me agradaba que en momentos como estos su acto de presencia fuera de gran ayuda – siéntate, por favor…
- Gracias! – tomó asiento, mientras se sacaba la campera, la depositaba en la silla de al lado y me saludaba con un beso.
- Tomaras algo? – le pregunté, señalando la taza ante mi.
- Seguramente – busco con la mirada a algún mesero por ahí, pero no lo encontró – Ya vendrán… cuéntame, cuando llegaste? 
- Ayer por la tarde, llegué a casa de Yami y Anto a eso de las nueve de la noche…- hice una pausa y tomé un poco de café. Amargo – me estaban esperando con la cena lista, me incomodó un poco el hecho de llegar tarde y haberlas hecho esperarme, pero no estaba a mi alcance, no era mi culpa que el vuelo se hubiera atrasado.
- Has hablado…- me miró cauteloso- tú sabes, has hablado con él?
- No lo he hecho desde esa noche…- le contesté secamente y miré de soslayo hacia el exterior de la cafetería.
El sabría muy bien que no quería tocar el tema al respecto. Estaba claro, era su amigo, pero también era el causante de la tristeza que sentía su hermana en ese instante. Así que, no insistió y cambio de tema.
- Como has quedado en tu trabajo? – preguntó mientras le hacia señas a la mesera que justo cruzaba por ahí para que se acercara.
- Me he tomado vacaciones, Phil creyó que era mejor, antes de que m volviera… loca o algo por el estilo…- le dije acariciando el borde de la taza.
- Ya veo…- contestó el.
- Supongo que en parte tenía razón, últimamente mandaba a cualquiera al carajo… - le conté riéndome de mi misma. El sonrío y su hoyuelo hizo acto de presencia.- pobre gente, no tiene la culpa de mi desequilibrio mental repentino. Ya sé porque Candy se enamoro de ti…
- Y por qué, cuales son tus posibles conclusiones acerca de eso? – preguntó asombrado.
- Por eso…- le hundí el índice en el lugar del hoyuelo. Lanzó una risita.
- No se que le ven de lindo – se quejó, mientras la mesera depositaba su café en la mesa – Gracias…
- No sé, es tierno…- me encogí de hombros.
- De eso se debe su suponer...- nos reímos.
Hablamos largo y tendido acerca de nuestra familia y las buenas nuevas, solo para acabarnos el café, quien Tom estaba muy de acuerdo conmigo acerca de lo amargo y fuerte que era aquel líquido negruzco que reposaba sobre nuestras tazas.
A todo esto, no entendía porque la mesera no nos había reconocido. Se suponía que la gente se quedaba mirándonos como animales en exposición. Claro! Ustedes no saben… nuestro padre era el primer ministro de Inglaterra. Para colmo…
Hablamos sobre como iba el en su trabajo, aparte de tocar en la banda del momento, McFly. Mi padre no estaba muy a gusto acerca de la ocupación de su hijo primogénito, pero que podía hacer él si sabía que eso lo ponía feliz. Mi madre era un pan de Dios, ella acompañaba a papá en todo. Mamá aparte de serlo para nosotros, lo era para distintas responsabilidades… ser madre, ser esposa, ser la cara que representaba a nuestra familia después de papá claro… mamá lo era todo para nosotros y para quien lo necesitase.
La banda se había tomado algunas semanas, para organizar su próxima gira por Sudamérica.

L a semana pasada habían salido los cuatro integrantes, contando a mi hermano, a tomar un par de tragos. Se habían encontrado con la Ex Miss Inglaterra, Georgia Horsley. La primera reacción de él, fue querer pasarla bien. No lo culpo, a partir de los 20 se vive la vida no? Siendo una estrella de rock contemporánea, ni hablar…

Negué con la cabeza tratando de apartar y hacer desaparecer ese recuerdo torturador. Era masoquista potencialmente, lo admitía.

- Estas bien? - preguntó mi hermano mirándome ceñudo.
- Si, salvo que se me viene ese maldito recuerdo a la cabeza, como si fuera a torturarme...- le dije cerrando los ojos con fuerza y luego refregandomelos - juro que la va a pagar...
- Sabes que el termina por embriagarse cuando salimos...-me interrumpió, no se si con la intención de defenderlo. La testosterona les pegaba fuerte a esta edad, tal parecía.
- No el, ella por perra lanzada...- conteste con odio - Se muy bien que el se embriaga cada vez que sale con ustedes, pero no por eso tendría que haberlo hecho y no lo defiendas porque bien sabias que tendrías que haberlos detenido.
- Lo siento...- se disculpó por enecima vez. Su rostro se tornó triste y me cargó mucha culpa verlo así.
- No perdoname vos a mi... no debería haber sacado este tema, de verdad... no es tu culpa...no la llevas...- alcé los ojos hacia el techo - no lo puedo entender...
No permití que las lagrimas protagonizaran este momento. No caería esta vez, no ante mi hermano, el espectador mas cercano.
- Sé fuerte...- me pidió.
- Lo seré...- le prometí.
Le pagamos a la mesera y salimos al frio y triste día de Escocia. Me dio un fuerte abrazo, terminé por apoyar mi mentón en su hombro.
Me hacia acordar hacia los tiempos de antes, en los que nos apoyábamos mutuamente.
- Gracias Tom...- le agradecí separándome.
- Cuando quieras Ara...- me contestó y sonrió.
Después de todo, Tom debía irse porque Candy lo esperaba para almorzar. Asi que lo salude y emprendí camino de nuevo hacia la casa.
Me había tomado unas pequeñas vacaciones para descansar la mente y descansar de él...
Seguro se habrán cansado de preguntarse, quien carajo es él, no?
Bueno, ese él se refería a Danny Jones, aquel castaño oscuro de pelo ondulado y ojos del color del cielo. Del cual me habia enamorado a mis 16 años cuando aun me encontraba en la secundaria. 
En realidad, los dos nos habíamos cegado el uno para el otro. A Tom le costó aceptar que su pequeñita sentía cosas por el chico que lo había acompañado desde sus comienzos ¿Qué mas podía hacer?
Llevaba como 10 minutos caminando cuando sentí un fuerte trueno sobre mi cabeza. Me asuste de tal manera que quede petrificada en el lugar.
Estaba claro que en cualquier momento comenzaría a lloviznar y las consecuencias eran que posiblemente llegara empapada a mi destino.
Comencé a caminar mas rápido conforme mis piernas lo permitían. Pequeñas gotas comenzaron a golpearme el sobretodo (llevaba puesto esto), entonces me vi obligada a caminar casi al trote. Era una idiota por no haber traido siquiera un paraguas.
A dos cuadras de la casa, las gotas caían ya pesadas y frías lo que provoco que tiritara de frio.
Llegue a casa de Yami y Anto como pude, y supuse que estarían trabajando porque la casa estaba sola, cuando llame por sus nombres a cada una y nadie respondió, salvo Berry que vino a saludarme con lenguetasos en la mano. 
Deje el abrigo en el perchero de entrada y sacudí los pies mojados. Pasé del hall al living y el teléfono sonaba cada tanto con el acostumbrado 'pi', suponía en mis adentros que se trataban de recados.
Asi que me decidí a tomarlos por mera voluntad y amabilidad.
Había 3, de los cuales uno era de Harry y el otro de Dougie.
Me senté en el sofá que se encontraba a un lado de la mesita en donde estaba depositado el teléfono. Agarre lápiz y papel, Berry subió al sofá y se hecho sobre mi regazo y allí se quedó.
Entonces comenzé....
Harry se refería a Yami diciendo lo siguiente: " Amor, necesito que me avises si esta noche hacemos lo planeado, porque tengo que arreglar un par de cosas que se interponen con esto, me harías el favor? Te quiero.." Tierno.
El siguiente era de Dougie: "Anto, cariño... En cuanto escuches este recado, podrías por favor llamarme... necesito decirte algo que espero te interese... Te amo!" Dulce.
El tercero, fue el que me arrepentí de escuchar, debido a que se trataba de mi. Decía esto:
"Yami o Anto... ehh.. soy Danny, en cuanto escuchen esto necesito que me llamen.... Supe que Ara decidió refugiarse con ustedes. La llamé pensando que me contestaría, pero estaba claro que no quería saber nada. Necesito que me ayuden a recuperarla o estoy de verdad acabado, Todavía no entiendo como fui capas de hacerle semejante cosa... Por favor, necesito hablar con ustedes".
Apreté el lápiz contra el papel con furia, entonces fui ahí que decidí que no iba a pasárselo a mis amigas. Asi que lo borre y deje anotado los demás. 
Berry me miró con ojos tristes, y yo le acaricié la cabeza, después de todo... Me sentía mas sola que nunca, aun teniendo a Tom, Candy, Yami y Anto.







"Making love until the dawn
Now that every night I know
Can't live without her ...
Foolish to let misery let fall apart in all ..
Hoping to see her again .... "

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